A PROPÓSITO DE LA UNIÓN DEL GREMIO

A muchos los pilló por sorpresa… a los más informados, no tanto: la unión entre Chilenut y la Chilean Walnut Commission sin duda marcará un antes y un después en la industria de los frutos secos. El año que culmina, por las razones de todos conocidos no fue una buena temporada. Baja de precios, caída del volumen y una menor calidad fueron el eje central de un ejercicio que si bien no dejó pérdidas económicas en el global, dejó lecciones importantes.

Para el presidente de Chilenut, Álvaro Jiménez, "la temporada, previa a las lluvias había partido bastante mal: la esperada mayor oferta chilena que seguía a una alta oferta americana, por desorden nuestro, falta de información, poca coordinación y en definitiva mucha sobrereacción, derivó en un inicio con precios muy deprimidos. Esta oferta múltiple nuestra, caracterizada por muchos oferentes y falta de coordinación, se enfrentaba a una demanda mucho más concentrada y que sabe conversar entre sí. Esta situación, obviamente es bastante desfavorable para la oferta. Al final las lluvias permitieron ver que realmente un producto de calidad, que a esa altura escaseaba, debía poder venderse mucho mejor".

“Este escenario constituyó un nuevo impulso para buscar la convergencia entre ambos gremios”, relata Jiménez, pues a su juicio “es necesario buscar los puntos de encuentro de manera urgente para hacer frente al permanente crecimiento que está mostrando la industria de los frutos secos, en particular las nueces, que ya se instalaron en el segundo puesto del ranking de superficie a nivel local, superando las 40 mil hectáreas”.

El dirigente gremial recordó que “las malas experiencias en otros frutales se repiten sucesivamente toda vez que la industria crece en superficie, volumen y aparecen nuevos actores. Es un caos y descontrol total donde cada uno busca ganar terreno en desmedro del otro, con graves consecuencias para la industria en su conjunto, porque cuando los retornos caen a todos les afecta en la misma proporción” sentenció Jiménez.

"Afortunadamente -prosiguió el dirigente- estamos muy a tiempo de evitar una debacle segura si no somos capaces de generar un reordenamiento integral de la industria. Al sentar en la misma mesa a exportadores y productores se busca establecer un consenso en torno a cómo enfrentar la temporada. Si bien a nadie se le puede obligar a actuar de una manera u otra, porque aquí impera el libre mercado y la libre competencia -dice Jiménez- se busca alinear el sector sobre la base de metas comunes, alcanzables y realistas, en beneficio de todos los actores o subsectores que en ella operan”.

Asimismo, Jiménez recalcó que “en el marco de esta integración con la Chilean Walnut Commission no solo se ocuparán de los aspectos comerciales y apertura de nuevos mercados, sino también de generar las condiciones y entregar los lineamientos para producir con la calidad que nos caracteriza, pero en condiciones de grandes volúmenes, siendo competitivos y eficientes en nuestros campos para mantener una rentabilidad atractiva para todos”.

Por ello, timonel de Chilenut llamó a sus representados a mirar con optimismo el futuro del rubro, ya que en el marco de este acuerdo la industria queda representada en 80% por el sector exportador y 90% por los productores de nueces, por tanto a su juicio las decisiones que se tomen hablarán con propiedad de todo un sector, que por sus características muestra su propia dinámica en comparación con otros sectores de la economía nacional.